Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer

Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer

publicado en: AGENDA | 0

La violencia contra las niñas y las mujeres es una de las violencias más extendidas y persistentes en las sociedades actuales.

La Asamblea General de la Naciones Unidas estableció el 25 de noviembre como Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer en conmemoración del asesinato de tres activistas políticas dominicanas, las hermanas Mirabal. Este crimen se cometió el 25 de noviembre de 1960 por órdenes del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo. Con la instauración de esta fecha, se pretende impulsar estrategias de sensibilización y de promoción de medidas preventivas, con el objetivo de visibilizar y erradicar este tipo de
violencia, que lamentablemente está muy extendida en el mundo actual.

El compromiso del Estado argentino en la lucha contra este problema se encuadra en distintos tratados de Derechos Humanos, en especial la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, la Convención interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres – Convención de Belem do Pará- y en las normativas propias como la ley nacional N° 26.485, de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.

Es necesario saber que esta violencia se manifiesta de forma física, sexual y psicológica e incluye manifestaciones como: violencia por parte de las parejas, violaciones, actos sexuales forzados, insinuaciones sexuales no deseadas, abuso sexual infantil, acoso
callejero, matrimonio forzado, trata de personas, mutilación genital y matrimonio infantil, entre otras tantas prácticas aberrantes.

Es necesario saber que, a nivel mundial, ciertos grupos de mujeres son más vulnerables ante la violencia. Estos son las niñas, las mujeres de la tercera edad, las que se identifican con colectivos de disidencia sexual o las que forman parte de grupos excluidos, tales como las migrantes, las minorías étnicas o en crisis humanitaria.

La actualidad de este problema social constituye un obstáculo para alcanzar la igualdad, el desarrollo y la paz y, por sobre todas las cosas, el respeto de los derechos humanos de mujeres y niñas. Por lo tanto, poner fin a este tipo de violencia es un deber del Estado y debe ser asumido como un compromiso por parte de toda la sociedad.