ESTUDIANTES DE BARILOCHE CELEBRARON LA RESTITUCIÓN DEL NIETO NÚMERO 130

La comunidad educativa del Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB) de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) celebró hoy la recuperación de la identidad del nieto número 130.

ESTUDIANTES DE BARILOCHE CELEBRARON LA RESTITUCIÓN DEL NIETO NÚMERO 130

En un cálido acto, autoridades, docentes, alumnos y referentes de diferentes organismos vinculados a los Derechos Humanos, cambiaron los números del "Contador de Nietas y Nietos recuperados", que se encuentra en el ingreso a la Universidad. Además, se presentó música en vivo y relatos colmados de emoción y memoria.

En ese marco, la delegada zona Andina de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, Jimena Palopoli, quien participó del acto, dijo que "estamos muy contentos; desde la Secretaría acompañamos a las Abuelas de Plaza de Mayo y a la Universidad que hoy organizó este acto por un nuevo nieto restituido".

Asimismo, la funcionaria expresó que "algunos chicos no se animan a consultar porque tienen miedo de herir los sentimientos de algún familiar. En ese sentido, está bueno que los amigos, las parejas o las familias los estimulen a acercarse, porque vale mucho la pena, los están esperando".

También detalló que "en el caso de Río Negro, funciona la Red por la Identidad, en Bariloche, en Fisque Menuco y Viedma. Hasta allí, puede acercarse cualquier persona que dude sobre su identidad. También pueden hacerlo a la delegación de la Secretaría de Derechos Humanos en Frey 659 y nosotros los derivamos a la Red. Es un trámite que se realiza con total confidencialidad".

El nieto número 130, Javier Matías Darroux Mijalchuk, desapareció cuando tenía casi cinco meses,luego de que raptaran a su madre y padre, Elena Mijalchuk y Juan Manuel Darroux.

Sin saber que era el hijo de Elena Mijalchuk y Juan Manuel Darroux, un joven se acercó a la filial de Abuelas de la provincia de Córdoba. Sabía que era adoptado. En su expediente decía que el 27 de diciembre de 1977 había sido encontrado por una mujer que caminaba por la calle, en la intersección de Ramallo y Grecia, a tres cuadras de la ESMA, y cerca de donde esa misma madrugada Elena había sido vista con su bebé por última vez. El niño fue dado en adopción a una familia de Buenos Aires y en 1999 se mudó a Córdoba, donde comenzó su búsqueda.

Hoy, todo Río Negro celebra y acompaña la restitución de su verdadera identidad.